3 filosofos que hablen de la libertad

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3 filosofos que hablen de la libertad

Ejemplo de libertad en filosofía

Este contenido fue escrito originalmente para un programa de grado o de máster. Se publica como parte de nuestra misión de mostrar los mejores trabajos escritos por estudiantes durante sus estudios. Este trabajo puede utilizarse como lectura de fondo e investigación, pero no debe citarse como fuente experta ni utilizarse en lugar de artículos/libros académicos.

Los filósofos llevan miles de años reflexionando sobre la noción de libertad. Desde Tucídides, pasando por Thomas Hobbes, John Locke, John Stuart Mill y Jean Jacques Rousseau, el concepto de libertad se ha tratado continuamente en algún grado en el pensamiento político. Se trata de un concepto importante porque debemos decidir si los individuos son libres, si deben serlo, qué significa esto y qué tipo de instituciones debemos construir en torno a estas ideas.

En el pensamiento político, la noción de libertad puede verse a través de la lente del famoso ensayo de Isaiah Berlin «Dos conceptos de libertad». Comienza afirmando que en la filosofía política, la cuestión dominante es la de la obediencia y la coacción. ¿Por qué debe un individuo obedecer a otro? ¿Pueden los individuos ser coaccionados? ¿Por qué no debemos vivir todos como queramos? Todas estas son cuestiones de libertad. En una larga y detallada discusión, Berlin hace la distinción entre libertad positiva y negativa[1]. Carter explica clara y concisamente la distinción: «la libertad negativa es la ausencia de obstáculos, barreras o restricciones… La libertad positiva es la posibilidad de actuar… de tal manera que se tome el control de la propia vida» (2008).

Molino de john stuart

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Los filósofos llevan miles de años reflexionando sobre la noción de libertad. Desde Tucídides, pasando por Thomas Hobbes, John Locke, John Stuart Mill y Jean Jacques Rousseau, el concepto de libertad se ha tratado continuamente en cierta medida en el pensamiento político. Se trata de un concepto importante porque debemos decidir si los individuos son libres, si deben serlo, qué significa esto y qué tipo de instituciones debemos construir en torno a estas ideas.

En el pensamiento político, la noción de libertad puede verse a través de la lente del famoso ensayo de Isaiah Berlin «Dos conceptos de libertad». Comienza afirmando que en la filosofía política, la cuestión dominante es la de la obediencia y la coacción. ¿Por qué debe un individuo obedecer a otro? ¿Pueden los individuos ser coaccionados? ¿Por qué no debemos vivir todos como queramos? Todas estas son cuestiones de libertad. En una larga y detallada discusión, Berlin hace la distinción entre libertad positiva y negativa[1]. Carter explica clara y concisamente la distinción: «la libertad negativa es la ausencia de obstáculos, barreras o restricciones… La libertad positiva es la posibilidad de actuar… de tal manera que se tome el control de la propia vida» (2008).

La filosofía de la libertadlibro de rudolf steiner

ResumenEste capítulo defiende el papel de los argumentos metafísicos dentro de las filosofías contemporáneas de la libertad. En particular, trata de mostrar que los pensadores liberales de hoy en día todavía tienen mucho que ganar con una apropiación críticamente selectiva de las teorías de Immanuel Kant, Johann Gottlieb Fichte y Karl Christian Friedrich Krause. Un análisis de sus contribuciones a la tradición del liberalismo idealista pone de manifiesto una dimensión de responsabilidad cosmopolita como inherente al propio principio liberal. La idea de la libertad, demuestra este capítulo, puede y debe ser el principio tanto para la legitimación como para la limitación de las libertades de los ciudadanos. Si las leyes que limitan las libertades de las personas siguen dicho principio, y en el caso de que lo hagan, dichas normas cambian su naturaleza: de una restricción de la libertad personal a su realización social. Además, lo que legitima el derecho de las personas a las libertades cívicas no es la particularidad de su respectiva individualidad, sino su personalidad en general. Sin embargo, si debemos la libertad a las personas como personas, entonces a todas las personas, incluidas las generaciones futuras, y en consecuencia los límites adecuados de las libertades de cada uno se encuentran en las condiciones de habilitación de las libertades de todos. La libertad individual y la responsabilidad cosmopolita, es decir, van de la mano. Descargar

Filosofía de la libertad humana

La libertad es, sorprendentemente, un concepto bastante moderno, ya que los griegos hablaban poco de ella, considerando que el hombre debía más bien reflejar el cosmos que obedecer a sus propias aspiraciones. Los modernos, desde Kierkegaard, pasando por Heidegger y Sartre, han hecho de la libertad una pieza clave de la metafísica, como demuestran las famosas citas sobre la libertad.

La cuestión principal es: qué es exactamente la libertad y demostrar si lo somos o no, tratando de justificar el «sentimiento fuerte e interno» (Descartes) que tenemos de ser libres y que se encuentra en todo hombre.

En el sentido más completo, la libertad es una realización voluntaria, justificada por el mayor número de motivos. Porque nuestra acción no es entonces sólo la expresión de una elección personal, sino de una elección capaz de justificarse racionalmente a los ojos de todos. Después de Platón y Spinoza, Kant ha dado pleno alcance al racionalismo de la libertad: la acción es libre cuando la conciencia se determina «contra» los deseos sensibles, según un principio racional.

La libertad no es realmente lo que hacemos, sino cómo lo hacemos. La libertad es una actitud, la del hombre que se reconoce en su vida, que aprueba la historia del mundo y de los acontecimientos. Por eso, la libertad consiste a menudo en «cambiar los propios deseos antes que el orden del mundo» (Descartes). Es a esa concepción (la de los estoicos) a la que han vuelto los modernos (Sartre, Kierkegaard); el hombre se hace libre cuando sustituye una actitud activa por una situación sufrida, cuando toma partido por los acontecimientos de su tiempo: en definitiva, la libertad se demuestra al realizarse a sí mismo, cuando el hombre realiza su destino trabajando en lugar de sufrirlo.

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